TV3 y las Elecciones Catalanas
Publicado por enkil en Octubre 27, 2006
Mariona Cubell nos comenta en una breve noticia en el diario ADN
“Los periodistas de TV3 llevan años negándose a firmar los bloques electorales como señal de protesta por lo que se considera una imposición injusta a la hora de repartir los tiempos televisivos en función de la cantidad de votos que tiene cada partido.”
Mientras tanto Telemadrid continúa con su crisis de identidad:
“Mis colegas de Telemadrid y de Canal 9 (y supongo que de otras televisiones que por estar en la periferia nunca forman parte del debate central) que se han quejado de algo similar están arrinconados, defenestrados o despedidos.” Termina comentándonos Mariona.
Parece ser que el periodismo de información atraviesa en la capital por un duro momento que recuerda viejas épocas, ¿será casualidad que sea el feudo del PP?. Y es que Esperanza es mucha Esperanza, y sino que se lo digan a Yanke y a Pablo Sebastián, cuyas cabezas han rodado incluso siendo de derechas. ¿Dónde vamos a ir a parar?
Pero volvamos por un momento al tema de las elecciones catalanas. Recibo en casa como todo hijo de vecino empadronado en Catalunya, la propaganda electoral correspondiente, y hago un pequeño análisis de aficionado analista, una tonteria como otra cualquiera. O no.
Por un lado los sobres de PP y ERC, sobres anónimos y muy sobrios (sin logotipos, ni colorines, ni siglas), dentro un pequeño folleto propagandístico y la papeleta con el sobre. Del PP lo esperaba, es la tónica habitual en sus sobres en cada elecciones (me pregunto si en el resto de España sucede igual), pero de ERC me resulta chocante, no me pregunten por qué, pero me esperaba algo más incisivo en dicho sobre.
ICV (de izquierdas y ecologistas) mantienen la misma tónica en el interior que los predecesores pero con la diferencia de que en el sobre sí ponen su logotipo de una forma discreta pero efectiva.
PSC nos ofrece un sobre con el rostro de su candidato impreso y el logo del partido, un sobre como más empresarial, más de tacto satinado, como plastificado frente al típico sobre de papel.
Y por último tenemos el sobre de los “sobrados”, CiU con un corazón amarillo con las cuatro barras rojas en medio en forma del clásico “I´Love” y con un panfleto (como todos) interior de mejor calidad de papel, más grosor y muy vistoso “la pela es la pela”. Pero sin duda la guinda del sobre es ese par de folios escritos a doble cara con sus propuestas electorales y firmados por tres notarios.
Resumiendo, me asaltan verdaderas dudas de si el efecto notarial de CiU es positivo o negativo, porque, vamos a ver, que un político tenga que recurrir a notario para que nos creamos sus palabras, no sé yo si es lo más acertado.
Después CiU deja bastante claro su poder político-económico. Que no repara en gastos vamos, a la hora de hacer campaña, y ya no sólo en notarios, sobres, folletos, carteles… sino que se permiten el lujo de editar un dvd con un millón de copias de tirada y repartirlo gratuitamente (un dvd a mi gusto bastante penoso y que dice poco de la armonía política). Esperemos que al señor Más le siga quedando dinero para cumplir lo que promete, pero me parece un poco injusto que el que más tiene sea el que mejor se posicione.
En fin, el día 1 saldremos de dudas, aunque lo que yo les pediría es que gane quien gane se dejen de crear más crispación y confusión y estén por la labor de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.











































































































































































Octubre 27, 2006 en 4:48 pm
Nací en Barcelona pero como vivo en Madrid, me evitó todo el “safareig” montado para estas elecciones, que de políticas, para mi tiene bien poco. Aunque, cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar. En Mayo, MDR2007. ¿Sebastián o Gallardón? ¿Aguirre o Simancas? Nos contamos. Salud2
Octubre 27, 2006 en 5:56 pm
La que tenéis allí también es buena,esto es para mantenernos entretenidos, aunque, sinceramente, prefiero el cine. Mantenemos a unos políticos para que solucionen problemas y resulta que se los tenemos que solucionar a ellos. No solo nos enfrentan sino que nos intentan confundir. Ojalá entendiéramos que lo que cuentan son las personas y no quien las gobierna. Lo malo que en vez de que ellos se preocupen de nosotros, estamos preocupándonos de ellos.