- ¿Porque Virgin Marias?
- Cuando hicimos el grupo hicimos la coña de que nos iba a fichar la Virgin, a lo que uno de nuestros colaboradores más cachondos comentó: “Si, la Virgin Maria os va a fichar”, y entre risas decidimos quedarnos con ese nombre.
Mi autocrítica del concierto es puramente mi particular visión del mismo, y en resumidas cuentas el resultado es que lo pasamos en grande ante las más o menos 100 personas (para los dos grupos) que acudieron a vernos, casi en su totalidad amigos y familiares. El local carecía de ningún tipo de sonorización especial, tocamos con nuestro equipo sin mesa ni nada, “a pelo” exactamente como en el local pero con menos espacio para colocar amplis y sin posibilidades de movernos ni un paso, con lo cual desde dentro el sonido era diferente al de fuera. Juan no oía el bajo, el guitarra oía mal el otro guitarra, yo apenas si distinguía el bajo y los coros ni los escuchaba, pero disfrutamos, el calor humano de la gente que te observaba entre sonrisas te llegaba como una carga eléctrica que te recorría la espina dorsal, los aplausos te hacían vibrar y perder el miedo escénico a medida que avanzaban los tres cuartos de hora que duró.
Después todo fueron elogios, todo el mundo era consciente de las limitaciones del local y de las nuestras, pero todos coincidían por lo menos en la agradable sorpresa de nuestros temas contundentes, de la voz grave y algo gamberra, de las letras entre la ironía de unas y la profundidad poética y algo surrealista de otras, de las guitarras explosivas y del gran batería que marcaba el trepidante ritmo. Ha sido nuestra primera actuación y no ha salido mal del todo. Gracias a todos los que estuvieron en persona y a los que no estando también han dado su apoyo. Allí estaba Jordi, de Pasa la vida (atentos a su blog que él si hizo fotos), y pudimos charlar un poco y conocernos. Como me gusta eso, al igual que conocí hace unos días a Robert y su mujer. Las fotos y el posible vídeo (lo filmamos, pero veremos el resultado como queda y como suena) vendrán en otro post, cuando las tenga, pero no quería dejar pasar la resaca del concierto sin contároslo.
Y ahora el salto a Menorca, el segundo concierto en una sala presumiblemente mucho mejor, pero solo por ir a la isla ya vale la pena, aparte de poder conocer a Sergio y quien sabe a quien más. El cartel es el mismo, pido perdón por eso, sobre todo si tenemos en cuenta que en el grupo hay dos diseñadores gráficos, pero la próxima prometo que será diferente.











































































































































































